lunes, 14 de julio de 2008

Menuda Foto!!


Buscando una foto de Lucía que no encontraba dí con esta que me hizo mucha gracia. De izquierda a derecha: Rocio, Concha, el primo Miguel Angel (hijo pequeño de mi tio Julio), Marisol, yo, mi madre y Lucía. Jejejeje, que pintillas!! Lo primero, está claro que se llevaban los flequillos, ¡hasta yo tengo uno pequeño! Me hace gracia que sólo mi madre y Lucía muestran un poco de cuello, el resto si se descuidan se abrochan la barbilla. ¿Alguien sabe por qué estábamos tan serios? Mi prima Concha me va a matar, pero... ¿Alguien se atreve a sacarle algún parecido? Y Marisol en el fondo era una guardaespaldas encubierta que está recibiendo órdenes por el pinganillo, jejeje. Eso si, yo toy muy mona, jajajajaja. Besos a todos.




domingo, 6 de julio de 2008

Lucía



Mi prima Luci, Lucía Valencia Sandoval, nació el 9 de Octubre de 1966 en Salamanca, hija de mis tios Lucía y Jose, hermana mayor de Concha, Marisol, Rocio y Jose.


Lucía ha sido siempre la intelectual de la familia, siempre la recuerdo estudiando, primero para ella, ahora para sus alumnos. Estudió Biología, estuvo un tiempo intentando el BIR, época en la que se vino a Madrid con nosotras, y finalmente acabó como profesora de Ciencias Naturales en el Maestro Ávila de Salamanca.



Ya cuando yo era pequeña se le notaba que podía ser muy buena profesora, aunque por aquella época no lo tuviese previsto. Lo mejor que tiene como profe (lo se yo que a mi también me explicó muchas cosas) es que no necesita contarles cuentos a los niños para explicar las cosas, les explica lo que es y punto. Un día, yo tendría ¿9? años, le pregunté por qué había niños con sindrome de down (o algo parecido) y ella me explicó las trisomías, y aún hoy lo recuerdo. Muchas personas pensarían que era demasiado pequeña para entender cómo se puede tener un cromosoma extra, o para entender qué es eso del cromosoma, pero Lucía no, y es que los niños pueden entender todo, otra cosa es que haya adultos capaces de explicárselo para que lo entiendan.

También recuerdo especialmente su colección de bichos, de esos atravesados con alfileres, que a mi me resultaban muy curiosos. Como yo de pequeña quería ser cualquier cosa que tuviese que ver con los animales (bióloga, zoóloga, veterinaria...) todas esas cosas me fascinaban, y mi prima Luci me servía de apoyo, me regalaba libros (y no precisamente para niños) y me explicaba todas las dudas que me surgían.

Durante un año estuvo viviendo con nosotras en Madrid, durante este tiempo tuve la suerte de contar con una profesora particular, que me explicaba los problemas de matemáticas de forma que supiese bien qué era lo que estaba haciendo, me hacía todos los días la comida, intentando buscar fórmulas para que la niña comiese (ya he dicho en otras entradas que yo era un poco complicada con eso), por ejemplo cubría un plato de judías pintas con mozzarela, porque sabía que me gustaba mucho el queso, y así conseguía que comiera al menos algunas judías (esto conmigo era un gran éxito), también descubrí las sopas de sopinstant (aún la recuerdo sentada en el sofá con su taza de sopa), y que mi prima Lucía canta muy bien, aunque sólo se la oía cuando estaba haciendo algo por la casa (p.e. cocinar), no la he vuelto a oir.

Otra cosa que llama la atención de Lucía es que es muy original, especialmente vistiendo, le encantan las cosas con mucho color. Me acuerdo de sus medias de dibujos y colores, sus sombreros, toda clase de complementos, sus lentillas moradas... Es de las pocas novias que para el día de su boda no eligió un vestido blanco, sino uno lila claro con un chal verde y amarillo, ¡qué guapa estaba!
¡
Además siempre ha sido una mujer sentimental y romántica, profunda y preocupada, lo que hace que a veces se nos enfade, jajaja, pero se le pasa pronto, porque a ella el enfado le suele venir cuando no se consigue explicar o no la dejan explicarse (como analiza todo mucho).
Entre mis primas se puede decir que Lucía tiene algo de revolucionaria, porque en mi familia quitando mi madre que era "la tía moderna" por lo demás es bastante tradicional, y mi prima fue la primera (bueno, hasta ahora la única, hasta que me toque a mi) que se fue a vivir con su novio antes de casarse, luego se casó en una boda muy íntima por lo civil (eso sí, con todos en foto presentes), nos lo dijo de sorpresa para que no nos diese tiempo a organizar esas super bodas que a nosotros nos gustan tanto y toda la familia con prisas para preparar la celebración a posteriori del enlace, porque nadie quería ir a la celebración sin su mejor gala, que se lo digan a mi tía Luci que se negó a renunciar a uno de esos fantásticos trajes que ha lucido en todas las bodas de sus hijos. Así que de esta forma tan "Lucía" mi prima se casó con Javier Gómez, con ayuntamiento en vez de capilla, y Presuntos Implicados (su grupo favorito) en vez de Ave María.

Todavía recuerdo que, cuando yo le preguntaba que si no pensaba casarse y tener hijos, Lucía me contestaba que no, que ya había tenido bastante con cuatro hermanos. Afortunadamente luego cambió de opinión y el 20 de Enero del 2003 vino al mundo Gonzalo Valencia Gómez, con el apellido de mi prima primero como no podía ser de otra manera.



Para mi este estilo de mi prima Lucía siempre ha sido un ejemplo, porque me gusta su forma de ser distinta, su espíritu de independencia, su inteligencia, sus colores y su ternura.

Pues hasta aquí la entrada sobre ella, aunque espero que sus hermanos dejen en sus comentarios sus visiones, por ejemplo, alguno podía contar cómo la recuerdan de pequeños, porque yo ya la recuerdo crecida, jejeje. Muchos, muchos besos a todos, y uno muy grande para Lucía y Gonzalito.

viernes, 27 de junio de 2008

Papá

Arturo Martínez Ruiz, nacido el 10 de Octubre de 1938, en plena guerra civil, es mi padre. Casado con tres hijos, dos de su matrimonio (Arturo y Alfredo) y yo. Esta entrada la vengo retrasando como signo de protesta desde que empecé con este blog, un "me enfado y no respiro" versión on line. Pero algún día tenía que tocar, porque después de todo un padre es un padre, y hay cosas que no se pueden cambiar. Cuando yo nací mi padre me regaló una medalla con el símbolo de libra por un lado y por el otro las iniciales AMS, finalmente esas no fueron mis iniciales (cosas de mi madre), pero la medalla la llevo siempre al cuello.

Esta parte de mi vida normalmente le suena extraña a la gente, esto se manifiesta en dos actitudes: o no te sacan el tema o te preguntan más de lo normal por ello. Yo es que con el tema de la normalidad-anormalidad soy bastante escéptica, para mi la normalidad no pasa de ser una distribución estadística (la famosa campana de Gauss), y lo que determina que uno se quede fuera de la muestra es el número de desviaciones típicas respecto a la media que tomemos, como esto último es siempre una decisión personal del de turno tenemos un problema parecido al de "cuantos granos forman un montón". Como jurista yo normalmente adopto un parámetro para mi muy fiable: si una situación está regulada por el derecho muy rara no puede ser. Y como el tema de los hijos habidos fuera del matrimonio es más viejo que el propio Derecho (para bien o para mal siempre se ha regulado), llego a la conclusión que soy tan distinta como el resto de las personas.

Dicho esto me pongo con el tema.


Como todos sabéis mi padre nunca vivió con nosotras, pero eso no fue obstáculo para que jugase su propio papel en mi vida. Durante mi niñez mi padre venía con frecuencia a verme, para mi era un día especial, ya que me venía a buscar al cole, después de la clase de judo (que él pronunciaba tal cual judo y no "yudo") y nos íbamos a hacer cosas distintas a las de la rutina diaria. La que decidía lo que se hacía ese día normalmente era yo, como no, así que según fui creciendo el plan cambiaba. Al principio lo primero que hacíamos era pasar por el burguer king (más tarde me cambié a la pizza) de al lado del cole y me compraba un menú infantil, que luego nos sentábamos a tomar en un bar "de verdad". En muchas ocasiones, menú burguer o pizza en mano, íbamos a buscar a mi madre al trabajo y nos tomábamos algo los tres juntos hablando, sobre todo, de mi. Cuando fui creciendo y me empezaron a gustar Brad Pitt y Leonardo di Caprio el plan cambió, y entonces íbamos al cine a ver pelis como "Entrevista con un vampiro", jajajaja, la cantidad de pelis de estos dos que se tuvo que tragar por mi.


En otras ocasiones en vez de venir a buscarme al cole venía con más tiempo en fin de semana. Entonces el mejor plan que podíamos tener era irnos al campo, a mi padre siempre le ha encantado el campo, si no teníamos mucho tiempo nos íbamos a la casa de campo, pero no la parte que todo el mundo conoce, sino en su parte más profunda donde existe un auténtico bosque con sus especies de árboles, ardillas y pájaros, a mi padre le gustaba adivinar la especie de pájaro por sus cantos, nos dábamos una buena caminata disfrutando del paseo, mi padre con su garrota que llevaba siempre en el coche.


Cuando teníamos más tiempo entonces nos hacíamos una pequeña excursión, a algún bonito pueblo, y comíamos por allí y pasábamos la tarde entera. A mi me gustaba mucho ir en coche con mi padre, le decía que pusiera música "moderna" (ni yo se muy bien a que me refería con eso) porque él siempre iba con música clásica, y yo le decía que condujese hasta que viésemos un bonito campo donde pasear, la verdad es que yo supongo que él tenía muy claro donde íbamos pero para mi era como una pequeña aventura hacia algún paraje desconocido (jajaja, lo que hace la mentalidad de un niño).


También yo le insistía mucho para que me llevase a un museo "de ciencias naturales", porque yo de pequeña parecía que me iba a ir por ciencias y hacía esas peticiones algo raras para un niño, yo supongo me esperaba encontrar el típico museo de película con un esqueleto de diplodocus en el hall, nunca vi dicho esqueleto ni el de ningún otro, pero si que un día conseguí que fuesemos a uno en el que había un montón de mini experimentos científicos para niños que a mi me encantó, y fuimos también un montón de veces al zoo. Él me dijo en alguna ocasión del ir al Oceanografic de Valencia, pero esto al final no pudo ser, aunque todavía estoy con las ganas.


Mi padre es una persona muy inteligente y culta, con 57 o 58 años le dio por sacarse la carrera de Derecho, porque él había tenido siempre esa espinita de no haber estudiado, se la sacó (por supuesto) y ejerció durante un tiempo hasta su jubilación. Aunque sabía mucho de todo lo de enseñar hay que decir que no se le daba tan bien, por falta de paciencia supongo, recuerdo un día que me intentó enseñar a jugar al ajedrez y acabamos discutiendo. Tenía su carácter aunque yo no lo sufrí mucho, quizá porque no convivíamos, las pocas veces que se lo vi sacar fue cuando me intentaba enseñar algo (hay que decir que yo también soy muy cabezota como él). Discutir con él era complicado, porque tiene una gran capacidad de argumentación que a uno le cuesta seguir y rebatirle costaba bastante.

También tengo que destacar un peculiar sentido del humor, le gustaba hacerse el distraido, por ejemplo un día estábamos en el Decathlon para comprarme ropa para montar a caballo, mi madre y yo estábamos consultando al dependiente y mi padre (como si no fuese con nosotras) andaba perdido por la tienda, hasta que se acercó (el dependiente no sabía que estaba con nosotras) para preguntar que dónde estaba el caballo, eso si, muy serio, tan serio que el dependiente no se lo tomo a broma y le contestó muy educadamente que allí no tenían caballos mientras mi padre miraba la silla de montar como si tuviese que estar allí. Otro día volvió medio loco a un camarero porque en la carta ponían "croquetas de mi abuela" y mi padre, lógicamente, le pidió las croquetas de su abuela, el camarero le corregía, y entonces él lo repetía y que si tu abuela que si la mía se tiraron un buen rato, ¡es que mira que tomarle en serio!

De mi padre aprendí muchas cosas, sobre todo a argumentar, a no dar por sentadas las cosas evidentes, a ver las cosas desde muchas perspectivas. Era muy exigente, aunque este punto se vio bastante neutralizado por mi madre, para él sacar buenas notas no era un mérito, es que era lo menos que tenía que hacer, supongo que le hubiera gustado que fuese ingeniero o algo parecido, cuando me matriculé en la doble licenciatura me picaba diciendo que iba a entrar en la élite capitalista, jajaja, que cosas.

Cuando me regalaba cosas siempre eran útiles, no recuerdo que me regalase ningún juguete, pero sí una máquina de escribir eléctrica o un microscopio muy bueno.

Sus principales aficiones eran el ajedrez y el billar, también le gustaba pintar pájaros (bueno, yo sólo vi cuadros de pájaros, lo mismo también pintó otras cosas) y me pasó sus pinturas cuando yo comencé a pintar al óleo, también le gustaba, como ya he dicho, el campo, la música clásica y la zarzuela (muchas veces la cantaba y bastante bien).

Era muy guerrero, aunque no para todo, sí para algunas cosas, como en política (fue concejal del PSOE) y en el sindicato UGT (creo que llegó a denunciar a Nicolás Redondo), en la universidad volvía locos a los profesores con ciertas cuestiones, y cuando ejerció de abogado llegó a llamar a una jueza "inepta" (imaginaos el cabreo de la misma), en todas estas cuestiones seguramente llevaba la razón en el fondo, y también seguramente no la llevó en las formas.
Hace ya más de dos años que no hablo de él, no le he podido contar que he acabado la carrera, no fue a mis graduaciones, tampoco le he podido contar que estoy opositando, ni le he podido hablar de Ángel, entre otras cosas. No se la razón. Pero sí se por Arturo (mi hermano) que está bien, una preocupación menos. Diría que cuando vuelva a verle o a hablar con él le echaré la bronca del siglo, seguramente no sea así, porque uno cuando piensa mucho en lo que diría al final termina no diciéndolo. El otro día me dijo Maite (mi cuñada, la mujer de Arturo) que todo esto tiene algo muy positivo, y es que ha sido lo que me dio el empuje para llamar a Arturo, y conocerle a él, a Maite y a mi sobrino Sergio. Es la demostración de que todo lo malo tiene algo bueno.

Con esto ya me despido, aquí os dejo un poquito más de mi que espero que os guste, besos y abrazos a todos, y si por casualidad mi padre lee esto decirle que aquí sigo y que un beso muy grande.

Vaya polémica que tengo

Hola a todos. Hoy voy a hacer una excepción y esta entrada no va dedicada a nadie en concreto, simplemente desahogarme. Resulta que tengo un tema de la oposición que es "El control social como objeto de estudio de la criminología", en él se estudia, entre otras cosas, el papel que ocupa la familia como grupo de control social, vamos, que la familia nos socializa para que el día de mañana no nos volvamos unos delincuentes y unas malas personas.
Mi profesor de academia lo acaba de reformar, y entre los cambios me encuentro la siguiente definición de familia: la familia constituye un grupo mínimo fuertemente organizado, constituido por los cónyuges y los descendientes, que origina la existencia de dos tipos de relación, una conyugal y otra paternofilial (...) la figura del padre simboliza la autoridad que se
traslada al domino de las actividades económicas. El padre define el status familiar dentro de la sociedad. Por su parte, la madre es el elemento fundamental de las relaciones afectivas, y ostenta el mando educativo y disciplinario.
Así que resulta que de pronto no tengo familia, que disgusto, y por lo tanto no tengo control social de tipo familiar, por lo que es probable que acabe siendo un caco. Evidentemente protesté la definición por ser poco neutral y excluyente, no sólo deja fuera a las familias de padres no casados, divorciados y monoparentales, sino que además quedáis fuera primos y tíos (entre otros). Además le propuse una definición que me pareció más neutral: "la familia es el principal grupo de convivencia de la persona donde se desarrollan relaciones de afinidad (p.e. matrimonio, pareja de hecho...) y/o consanguineidad, por naturaleza o adopción".
Me ha rechazado la definición porque dice que la suya es la definición "cultural" de familia. Bueno, ya me quedo más tranquila, porque al menos tengo familia aunque seamos "aculturales".
Yo a lo mejor exagero, pero es que creo que no hay necesidad de hacer estas exclusiones, más aún cuando es para soltarlo ante un tribunal de un oposición, cuyos miembros son nombrados "a dedo", dada la actual composición del gobierno de signo socialista, no se yo si a cuenta de la tontería esta no te puedes ganar su enemistad.
Bueno, que digan lo que digan, tengo familia y la mejor del mundo, aunque el pedorro este amargado considere que no.
Besos y abrazos a todos.

lunes, 9 de junio de 2008

Sara




Sara Alfonso Bueno, Sari o Sarita, nació en Madrid el 23 de Enero de 1981, viernes, hija de Charo y Juan, en la Clínica Nuevo Parque, hermana pequeña de Marta, y es una de mis mejores amigas.



A Sara la conocí por medio de nuestra amiga Marena. Las tres íbamos al Instituto Ortega y Gasset, yo durante los recreos me sentaba a la puerta a fumar el cigarrito del descanso como muchos otros compañeros, ya mi lado un día se sentó Marena, comenzamos a hablar y así nos hicimos amigas. Marena era una chica muy peculiar, llamativa y muy simpática, de madre puertoriqueña y padre gallego, era el alma de la fiesta y traía locos a muchos chicos. Sara era amiga de Marena y las tres comenzamos a salir juntas, también con Edith, lo cierto es que durante este tiempo Sara y yo no teníamos mucha relación directa, como si fuésemos los dos extremos de una cuerda con Marena en el centro. Un día Marena se fue a vivir a Puerto Rico y ahí empezó realmente la amistad entre Sara y yo.

El adjetivo que mejor define a Sara, desde mi punto de vista, es la templanza, pese a su juventud la vida ya le ha dado varios palos, y a mi siempre me ha sorprendido su forma de afrontarlos, dentro de la tristeza inherente a estas situaciones ella siempre ha mirado al frente y se ha sobrepuesto a ellas.

Además es muy amiga de sus amigos, siempre está al corriente de cómo se encuentran los demás, los llama, se preocupa y está ahí para escucharte cuando lo necesitas, todo ello con su buena forma de afrontar los problemas que sabe transmitir y te tranquiliza. Si uno quiere saber que tal se encuentra fulanita porque hace siglos que no la ves, lo mejor es llamar a Sara.

Otro rasgo característico de ella es que es desconfiada por naturaleza, lo cual viene muy bien porque pone la nota de prudencia cuando uno esta emocionado por una situación y no ve los peligros, Sara dice "uy, cuidadín con esto que no me huele bien", jajaja. Y aunque lo habitual es verla de buen humor cuando quiere tiene su genio y pone el mundo firme, si me imagino a Sara enfadada me viene a la cabeza la famosa frase de Fernando Fernán Gómez "¡A la mierda!" (con su tono y todo, jejejej).

Después del instituto Sara estudió Educación Social (para educarnos socialmente), trabajó durante un tiempo en Proyecto Hombre en el programa de metadona, cosa de la que muchos huirían pero a Sara le encantaba y siempre estaba hablando de sus chicos. Posteriormente comenzaría la carrera de Trabajo Social, aunque no llegó a terminarla porque empezó a trabajar, y actualmente se encuentra trabajando en el soporte informático del Ministerio de Justicia.

Sara y yo nos lo hemos pasado en grande saliendo de fiesta, en nuestros primeros tiempos en el Atenea y el Scruffy (al que realmente empecé a ir con Edith), ¡madre mía el tiempo que podíamos pasar metidas en el Scruffy de Moncloa! Por el Scruffy pasaron todos los que nos conocieron por aquella época, parecíamos las relaciones públicas del local, y allí fue donde conocimos a Dani, el que ahora es novio de Sara. Después de la etapa del Scruffy pasamos a la zona de Huertas, en el Mona Lisa sufrimos durante un tiempo el misterio del camarero de pelo azul (¿te acuerdas Sari?). Y luego pasamos a Torre Europa, donde yo acabaría trabajando y ahora cuando podemos quedamos para tomar algo cuando salgo yo de trabajar, ya no nos damos las mismas fiestas pero continuamos con nuestra amistad.

Cuando podemos (cada vez menos, una pena) quedamos para comer juntas, en su casa o en la mía, en sus tiempos nos poníamos alguna película por la tarde, y cuando no sabíamos que película poner siempre teníamos a mano las de "El Señor de los Anillos", yo no se cuantas veces hemos podido verlas, y eso que son largas, y es que nos encantaba Aragorn y nos reíamos mucho con Faramir, eramos un poco frikis. Otra cosa que hace mucho que no hacemos, a ver cuando repetimos, es juntarnos una noche de fin de semana a jugar a juegos de mesa en su casa, en especial el Trivial y el Pasapalabra.
En vacaciones Sara suele ir unos días a su pueblo, Membrio (Cáceres), y también durante sus fiestas, entonces vuelve con varios kilos menos, pero yo todavía no he tenido oportunidad de ir, siempre volvía contando un montón de anécdotas divertidas de lo bien que se lo pasaba. Sí que hemos ido juntas a Lo Pagan, en Murcia, de veraneo, junto con Mara (otra de nuestras amigas que ahora está perdida por Londres y ni Sara sabe de ella) en casa de Charo y Jose Ángel, ¡qué bien nos lo pasamos las tres en la playita!

Hace ya cinco años que Sara conoció a Dani. Después de unos encuentros iniciales que parecieron no tener mucho futuro, el destino quiso reencontrarles una Noche Vieja 2003/2004, entonces Dani se empeñó en que Sara tenía que ser su chica y no cesó hasta conseguirlo, porque supo ver todo lo bueno que tiene. Inicialmente yo no tuve muy buena opinión de él, pobre, luego me disculpé porque me equivoqué completamente con él, supongo que una se pone un poco exigente para intentar proteger a su amiga no se muy bien de qué, afortunadamente Sara no me hizo caso y llevan ya más de cuatro años juntos, hacen una pareja estupenda y Dani está siendo un pilar muy importante en su vida, porque es una estupenda persona.
Pues con esto espero que hayais conocido un poquito mejor a Sara, aunque mucho mejor conocerla en persona.
Besos y abrazos a todos, en especial a Sara y a su mami Charo.

martes, 3 de junio de 2008

PREMIO ABRAZO


¡Mi querida prima Marisol http://marisolvs.blogspot.com/me ha concedido el premio abrazo! Muchas gracias!! Aunque yo quiero una gala de entrega con una cena de esas ricas que preparas tú, jajajaj. Se supone que tengo que "abrazar" a diez blogueros, el problema que no estoy tan metida en esto como Marisol y no conozco diez blogueros, asi que abrazo a mi primo Jose http://sentimientosylocuras.blogspot.com, que es el único que tiene blog aparte de Marisol, y los otros nueve se los dedico a toda mi familia.
También quería deciros que llevo una semana sin publicar porque ha salido la convocatoria de mis oposiciones (26 plazas!!) y he estado un poco liada con el tema peleándome con el certificado digital e investigando a los miembros del tribunal para ver de que pie cojean. Pero que sepais que ya tengo preparada la siguiente entrada sobre tito Jose, a falta de unas fotos que me tiene que mandar Marisol. Así que le queda muy poco.
Besos y abrazos a todos.

sábado, 24 de mayo de 2008

Tito Jose

Tito Jose, Jose Luis Valencia Hernández, nació el 22 de Septiembre de 1940 en Salamanca, Domingo. Hijo de Faustino y de Florencia (Lala Florencia), y hermano mayor de Miguel Angel. Comenzó a salir con mi tía Luci en 1958 y se casaron en 1965.
Cuando yo nací tito Jose regaló a mi madre una sortija de oro, como cuando mi tía túvo a cada uno de mis primos le regalaba una joya, con mi madre también quiso hacerlo. La sortija, preciosa, representaba dos manos juntándose, ya no la tenemos porque se la llevaron los ladrones cuando nos entraron en casa, no saben que se llevaron más valor sentimental que económico.


Tito Jose fué para mi como un padre, al igual que mi tía siempre me ha cuidado. Jugaba mucho conmigo, hacíamos como que íbamos a cazar leones y tigres, y mi tío golpeaba el cabecero de la cama con los dedos simulando caballos al galope, ¡qué divertido me resultaba a mi aquello! Siempre ha sido una persona muy alegre y cercana, le encatan las celebraciones familiares. En Navidad siempre está buscando cosas que hacer para entretener a los niños, hace tiempo a mi y hoy a sus nietos, se disfraza de papa noel, canta villancicos (como ese de "ande, ande, ande, la marimorena, ande, ande, ande que es la Noche Buena"), y siempre trae serpentinas, gorros y matasuegras. Cuando yo era pequeña mi tio me llevaba a la misa del gallo, de las pocas ocasiones que me podreis haber visto a mi en una misa!! jajaja, pero a mi entonces me resultaba emocionante.

Otro de los eventos en los que mi tío se lo pasa en grande son las bodas (al menos las de mis primos), siempre animando la fiesta, es el primero que me saca a bailar. En una intentó enseñarme a bailar el pasodoble, ¡con lo patosa que yo soy para el baile! No se si fue en la boda de mi prima Concha o en la de Rocio que él estaba con muchos dolores de espalda el día antes, sin embargo el día de la boda salió ha bailar el primero (¡no se iba a quedar toda la noche sentado en la boda de su hija!), y al poco aparece por la mesa donde estaban mi madre y tita Luci y le dice a tita "Luci, ¡que ya me he curado! ¡que ya no me duele la espalda!", jajaja, ese día lo paso en grande, pero al día siguiente no se podía ni mover!
Una de sus mayores aficiones son los toros, pasión que ha transmitido a su hijo Jose. Tengo el recuerdo de que alguna vez me llevó a los toros, pero no es una afición que haya tomado, sí que recuerdo mucho mejor las capeas (también era yo más mayor) de la despedida de mi prima Rocío y la boda de mi primo Jose, él siempre salía a dar unos pases a la vaquilla.


Hace tiempo, en el año 1990, nos dio un buen susto con una maldita pancreatitis que tuvo, yo la verdad es que sólo recuerdo echarle de menos, porque con esa edad no era consciente de la gravedad de la enfermedad, recuerdo que me llevaron a verle al hospital aunque yo no podía entrar porque era niña, y entonces mi tio bajó al hall para verme, recuerdo cuando se abrió el ascensor y apareció él con uno de esos pijamas azules que ponen en los hospitales, estaría malito pero yo le ví sonriente como siempre, y me lance a abrazarle y me decían (supongo que mi tía, aunque no recuerdo bien quien estaba) "cuidado, cuidado, que está malito", pero es que a mi me dio mucha alegría verle.
Hoy en día, ya jubilado, pasa el tiempo disfrutando de sus nietos, que le traen loco, y ellos pasándoselo en grande con su lalo, como primero hicieron sus hijos y luego yo.


Tito Jose y el Restaurante Valencia


Como ocurría con mi tia Luci, no se puede hablar de tito Jose sin hablar del Restaurante Valencia, en el que empezó bien joven cuando aún era de sus padres, y del que se hizo cargo junto con mi tía cuando tenía 34 años. Él siempre estaba tratando a los clientes, con su sonrisa les recibía diciendo ¡Hombre Fulanito! y los brazos abiertos, haciendo gala de su familiaridad y cordialidad. Ha sido un gran relaciones públicas para el Restaurante, por ello por él han pasado muchas personalidades, en especial toreros dada la gran aficion de mi tio, pero no me atrevo a poner nombres porque no soy yo entendida y lo mismo meto la pata. Además, por supuesto, también es un buen cocinero, bajaba pronto a hacer los pinchos de la barra, quizá no sea el mejor pincho que ha hecho pero a mi me encantaba uno que hacía con calabacin, jamón y queso todo empanado. Recuerdo verle en fotos haciendo paellas gigantes junto con otros cocineros.
Cuando yo iba por el Restaurante mi tio me daba de comer trozos de jamón, pero jamón del bueno, y yo encantada, el problema que cuando me llevaban a cualquier otro sitio sin mi tio y pedían jamón la niña decía que ese jamón no le gustaba, que ella quería el que le daba su tito, jajajaja, no era lista yo "ni na".
Pues con todo esto termino esta entrada, que espero que os guste a todos y hasta la siguiente.
Besos y abrazos a todos, en especial a tito.