
Mi prima Luci, Lucía Valencia Sandoval, nació el 9 de Octubre de 1966 en Salamanca, hija de mis tios Lucía y Jose, hermana mayor de Concha, Marisol, Rocio y Jose.
Lucía ha sido siempre la intelectual de la familia, siempre la recuerdo estudiando, primero para ella, ahora para sus alumnos. Estudió Biología, estuvo un tiempo intentando el BIR, época en la que se vino a Madrid con nosotras, y finalmente acabó como profesora de Ciencias Naturales en el Maestro Ávila de Salamanca.

Ya cuando yo era pequeña se le notaba que podía ser muy buena profesora, aunque por aquella época no lo tuviese previsto. Lo mejor que tiene como profe (lo se yo que a mi también me explicó muchas cosas) es que no necesita contarles cuentos a los niños para explicar las cosas, les explica lo que es y punto. Un día, yo tendría ¿9? años, le pregunté por qué había niños con sindrome de down (o algo parecido) y ella me explicó las trisomías, y aún hoy lo recuerdo. Muchas personas pensarían que era demasiado pequeña para entender cómo se puede tener un cromosoma extra, o para entender qué es eso del cromosoma, pero Lucía no, y es que los niños pueden entender todo, otra cosa es que haya adultos capaces de explicárselo para que lo entiendan.
También recuerdo especialmente su colección de bichos, de esos atravesados con alfileres, que a mi me resultaban muy curiosos. Como yo de pequeña quería ser cualquier cosa que tuviese que ver con los animales (bióloga, zoóloga, veterinaria...) todas esas cosas me fascinaban, y mi prima Luci me servía de apoyo, me regalaba libros (y no precisamente para niños) y me explicaba todas las dudas que me surgían.
Durante un año estuvo viviendo con nosotras en Madrid, durante este tiempo tuve la suerte de contar con una profesora particular, que me explicaba los problemas de matemáticas de forma que supiese bien qué era lo que estaba haciendo, me hacía todos los días la comida, intentando buscar fórmulas para que la niña comiese (ya he dicho en otras entradas que yo era un poco complicada con eso), por ejemplo cubría un plato de judías pintas con mozzarela, porque sabía que me gustaba mucho el queso, y así conseguía que comiera al menos algunas judías (esto conmigo era un gran éxito), también descubrí las sopas de sopinstant (aún la recuerdo sentada en el sofá con su taza de sopa), y que mi prima Lucía canta muy bien, aunque sólo se la oía cuando estaba haciendo algo por la casa (p.e. cocinar), no la he vuelto a oir.
Otra cosa que llama la atención de Lucía es que es muy original, especialmente vistiendo, le encantan las cosas con mucho color. Me acuerdo de sus medias de dibujos y colores, sus sombreros, toda clase de complementos, sus lentillas moradas... Es de las pocas novias que para el día de su boda no eligió un vestido blanco, sino uno lila claro con un chal verde y amarillo, ¡qué guapa estaba!
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Además siempre ha sido una mujer sentimental y romántica, profunda y preocupada, lo que hace que a veces se nos enfade, jajaja, pero se le pasa pronto, porque a ella el enfado le suele venir cuando no se consigue explicar o no la dejan explicarse (como analiza todo mucho).

Entre mis primas se puede decir que Lucía tiene algo de revolucionaria, porque en mi familia quitando mi madre que era "la tía moderna" por lo demás es bastante tradicional, y mi prima fue la primera (bueno, hasta ahora la única, hasta que me toque a mi) que se fue a vivir con su novio antes de casarse, luego se casó en una boda muy íntima por lo civil (eso sí, con todos en foto presentes), nos lo dijo de sorpresa para que no nos diese tiempo a organizar esas super bodas que a nosotros nos gustan tanto y toda la familia con prisas para preparar la celebración a posteriori del enlace, porque nadie quería ir a la celebración sin su mejor gala, que se lo digan a mi tía Luci que se negó a renunciar a uno de esos fantásticos trajes que ha lucido en todas las bodas de sus hijos. Así que de esta forma tan "Lucía" mi prima se casó con Javier Gómez, con ayuntamiento en vez de capilla, y Presuntos Implicados (su grupo favorito) en vez de Ave María.

Todavía recuerdo que, cuando yo le preguntaba que si no pensaba casarse y tener hijos, Lucía me contestaba que no, que ya había tenido bastante con cuatro hermanos. Afortunadamente luego cambió de opinión y el 20 de Enero del 2003 vino al mundo Gonzalo Valencia Gómez, con el apellido de mi prima primero como no podía ser de otra manera.
Para mi este estilo de mi prima Lucía siempre ha sido un ejemplo, porque me gusta su forma de ser distinta, su espíritu de independencia, su inteligencia, sus colores y su ternura.
Pues hasta aquí la entrada sobre ella, aunque espero que sus hermanos dejen en sus comentarios sus visiones, por ejemplo, alguno podía contar cómo la recuerdan de pequeños, porque yo ya la recuerdo crecida, jejeje. Muchos, muchos besos a todos, y uno muy grande para Lucía y Gonzalito.