Tito Jose, Jose Luis Valencia Hernández, nació el 22 de Septiembre de 1940 en Salamanca, Domingo. Hijo de Faustino y de Florencia (Lala Florencia), y hermano mayor de Miguel Angel. Comenzó a salir con mi tía Luci en 1958 y se casaron en 1965.Cuando yo nací tito Jose regaló a mi madre una sortija de oro, como cuando mi tía túvo a cada uno de mis primos le regalaba una joya, con mi madre también quiso hacerlo. La sortija, preciosa, representaba dos manos juntándose, ya no la tenemos porque se la llevaron los ladrones cuando nos entraron en casa, no saben que se llevaron más valor sentimental que económico.
Tito Jose fué para mi como un padre, al igual que mi tía siempre me ha cuidado. Jugaba mucho conmigo, hacíamos como que íbamos a cazar leones y tigres, y mi tío golpeaba el cabecero de la cama con los dedos simulando caballos al galope, ¡qué divertido me resultaba a mi aquello! Siempre ha sido una persona muy alegre y cercana, le encatan las celebraciones familiares. En Navidad siempre está buscando cosas que hacer para entretener a los niños, hace tiempo a mi y hoy a sus nietos, se disfraza de papa noel, canta villancicos (como ese de "ande, ande, ande, la marimorena, ande, ande, ande que es la Noche Buena"), y siempre trae serpentinas, gorros y matasuegras. Cuando yo era pequeña mi tio me llevaba a la misa del gallo, de las pocas ocasiones que me podreis haber visto a mi en una misa!! jajaja, pero a mi entonces me resultaba emocionante.Otro de los eventos en los que mi tío se lo pasa en grande son las bodas (al menos las de mis primos), siempre animando la fiesta, es el primero que me saca a bailar. En una intentó enseñarme a bailar el pasodoble, ¡con lo patosa que yo soy para el baile! No se si fue en la boda de mi prima Concha o en la de Rocio que él estaba con muchos dolores de espalda el día antes, sin embargo el día de la boda salió ha bailar el primero (¡no se iba a quedar toda la noche sentado en la boda de su hija!), y al poco aparece por la mesa donde estaban mi madre y tita Luci y le dice a tita "Luci, ¡que ya me he curado! ¡que ya no me duele la espalda!", jajaja, ese día lo paso en grande, pero al día siguiente no se podía ni mover!
Una de sus mayores aficiones son los toros, pasión que ha transmitido a su hijo Jose. Tengo el recuerdo de que alguna vez me llevó a los toros, pero no es una afición que haya tomado, sí que recuerdo mucho mejor las capeas (también era yo más mayor) de la despedida de mi prima Rocío y la boda de mi primo Jose, él siempre salía a dar unos pases a la vaquilla.
Hace tiempo, en el año 1990, nos dio un buen susto con una maldita pancreatitis que tuvo, yo la verdad es que sólo recuerdo echarle de menos, porque con esa edad no era consciente de la gravedad de la enfermedad, recuerdo que me llevaron a verle al hospital aunque yo no podía entrar porque era niña, y entonces mi tio bajó al hall para verme, recuerdo cuando se abrió el ascensor y apareció él con uno de esos pijamas azules que ponen en los hospitales, estaría malito pero yo le ví sonriente como siempre, y me lance a abrazarle y me decían (supongo que mi tía, aunque no recuerdo bien quien estaba) "cuidado, cuidado, que está malito", pero es que a mi me dio mucha alegría verle.
Hoy en día, ya jubilado, pasa el tiempo disfrutando de sus nietos, que le traen loco, y ellos pasándoselo en grande con su lalo, como primero hicieron sus hijos y luego yo.
Tito Jose y el Restaurante Valencia

Como ocurría con mi tia Luci, no se puede hablar de tito Jose sin hablar del Restaurante Valencia, en el que empezó bien joven cuando aún era de sus padres, y del que se hizo cargo junto con mi tía cuando tenía 34 años. Él siempre estaba tratando a los clientes, con su sonrisa les recibía diciendo ¡Hombre Fulanito! y los brazos abiertos, haciendo gala de su familiaridad y cordialidad. Ha sido un gran relaciones públicas para el Restaurante, por ello por él han pasado muchas personalidades, en especial toreros dada la gran aficion de mi tio, pero no me atrevo a poner nombres porque no soy yo entendida y lo mismo meto la pata. Además, por supuesto, también es un buen cocinero, bajaba pronto a hacer los pinchos de la barra, quizá no sea el mejor pincho que ha hecho pero a mi me encantaba uno que hacía con calabacin, jamón y queso todo empanado. Recuerdo verle en fotos haciendo paellas gigantes junto con otros cocineros.
Cuando yo iba por el Restaurante mi tio me daba de comer trozos de jamón, pero jamón del bueno, y yo encantada, el problema que cuando me llevaban a cualquier otro sitio sin mi tio y pedían jamón la niña decía que ese jamón no le gustaba, que ella quería el que le daba su tito, jajajaja, no era lista yo "ni na".
Pues con todo esto termino esta entrada, que espero que os guste a todos y hasta la siguiente.
Besos y abrazos a todos, en especial a tito.
4 comentarios:
Leo tus palabras y sonrio recordando mi niñez, tu niñez... ¡qué feliz es todo cuando somos niños! Parece mentira las cosas que a uno se le quedan en la memoria ¿eh? pueden parecer insignificantes a la vista de otros, pero para uno mismo son un tesoro de un valor sentimental y emocional inmenso.
Cómo me alegro que hayas sentido el amor que te tienen mis padres y que los recuerdes y sigas sintiendo igual con el paso de los años; que hayan sido para tí más que tus "titos".
Pon la foto de Navidad en la que estáis en la bodega, que estáis muy guapos los dos.
Muchos besos.
Aquí estoy yo, la de la lágrima floja y el moco colgante....tengo mil exámenes (no es exageración) por corregir, pero me llamaba la máquina, porque sabía que tenías ya preparada la entrada...
Y ahora estaré a quí un ratito, relamiéndome en estas lágrimas que saben a miel, que saben a olor de piscina húmeda y hierba verde, a risas descontroladas, a mesas grandes, a "oficios" a mucho ruido, todo el que había en mi casa, en nuestra casa, que siempre hemos sido muchos y no bastantes...
Comparto con Marisol este regusto, esta satisfacción que me provoca el que saques a la luz lo que mis padres han significado para tí, (y tú para ellos)que abras una cajita como la de Pandora, y en vez de esperanzas, vuelen sueños de niña, se liberen realidades de plata que hacen sonreir, y reconciliarse con el día a día...
Me siento orgullosa de tí, y que tu corazón haya sido esculpido también un poquito con el cincel de mis padres.
Muchos besos.
(Y...ahora quién vuelve a corregir preguntas sobre la reflexión y refracción de la luz, mala mujer, si tengo vidrio en los ojos y nostalgia en la memoria..¡?
Alejandra, estás de suerte!!!!Ha venido mi padre a dar un paseo con Gonzalo y sirvo de transcriptora.
Ricitos! Llegué a casa de Lucía a buscar a Gonzalo y a su padre para ir a dar una vuelta en la bici, el niño, claro, como tú comprenderás, yo de dos ruedas " na de na" y me encontré con la sorpresa de tu BLof" (o algo así, jejeje ) como tú sabes, a mi el hablar se me da mejor que escribir, he cogido mecanógrafa y quiero decirte que me has "emocionao" mucho con tus recuerdos que me dedicas al "abuelo".(Doy fe, que lo tenía aquí sentado al ordenador e intentaba disimular que se le movía la nuez de tanto tragar saliva!)
Que sí,como comprenderás voy a aprender a "andar con la teclas", y dentro de muy poquito entraré en tu "blof" contestándote como tú te mereces. Ahora ha sido solo un ratito , porque me han pillao aquí,tan rápido, y Gonzalillo está metiéndome prisa desde la puerta!
UN beso y un abrazo muy fuerte de tu tío. Hasta luego
muy bien ale, sigue asi. me gustan mucho tu manera de recordar tu niñez y a los tuyos
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