
Concha Valencia Sandoval, nacida el 28 de Octubre de 1967, es la segunda hija de mis tíos Luci y Jose, ahijada de mi madre.
Me cuentan que Concha de jovencita era muy desgarbada y pasota, yo no la he recordado nunca así, más bien lo contrario, recuerdo sus trajes de chaqueta y sus bonitos vestidos de noche vieja y bodas varias, y tampoco tengo la sensación de que haya sido pasota, más bien la veo madera de jefa.
En cuanto a lo primero, dice mi madre que un día participó en un desfile, se vio guapa, y se le quitó lo de desgarbada, a mi me dejó alguno de sus trajes para noche vieja (¿os acordáis de ese blanco y negro?), me enseñó a secarme el pelo con el difusor para que me quedase bonito, me dejó sus ampollas para que la cara no se notase cansada, participamos las dos en un desfile de peluquería de Lourdes Crego, en el que a mi me pusieron un moño casi más alto que yo...
Concha podría haber protagonizado el anuncio de Actimel que sacaba una mujer vestida de ejecutiva, con una vida muy atareada que sale del trabajo, va a por los niños, luego con los niños en casa... y decía algo así como "tu ritmo de vida disminuye tus defensas", o cualquier anuncio con protagonista similar, porque yo lo que más recuerdo de Concha es cuando estaba trabajando de jefa en la inmobiliaria MC en Madrid, siempre muy atareada, primero embarazada de Javi, luego con Javi bebé, más tarde con Javi bebé y embarazada de Raúl, finalmente los dos niños pequeños... con todo el mogollón del trabajo, la guardería, etc. Ella no dejaba nada por hacer, hasta que finalmente dejó la inmobiliaria, y ahora se dedica a sus niños.
Cuando yo era pequeña no parecía que Concha fuese a ir por ese camino (me refiero a la inmobiliaria), empezó magisterio, siempre le han gustado mucho los niños, daba clases particulares a niños, me acuerdo poco de eso pero alguna vez me llevó con ella, y aprendía braille y me enseñó a leer algunas cosas, aunque ya no recuerdo nada de nada.
Concha siempre ha sido muy golosa. En la avenida Villamayor me llevaba a la nevera, donde metían la nocilla, y comíamos "bombones", que no eran otra cosa que cucharadas de nocilla fría, os podéis imaginar lo rico que estaba eso. Ya en la avenida de Mirat cocinábamos galgerías como empanada de jamón y queso y alguna que otra tarta. Se le da muy bien cocinar, como a casi toda mi familia (a mi no, soy de las pocas), pero ha tenido siempre una especie de fobia con el plátano (no podía ni tocarlo, no digamos comerlo).
Una anécdota que recuerdo, es que le hacía contarme la escena de "Alien, el octavo pasajero" en la que el bicho le sale de la tripa a Kane, no se de dónde me vino ese sadismo repentino ni la gracia que le encontraría, ni siquiera se como le podía preguntar yo por la escena si no había visto la peli, alguno de mis primos me la tuvo que contar, no vi la película hasta bastantes años después.
También recuerdo su cadena de música y sus discos de vinilo, toda una tecnología de la época, entre sus discos de Prince, Lionel Richie y Miguel Bosé estaban los mios de cuentos varios y Bom Bom Chip.
Es muy emprendedora, fue la primera de nuestra familia en varias cosas: la primera en sacarse el carnet de conducir, la primera en comprarse un coche (el mítico peugeot granate ¿dónde está ahora?), la primera en utilizar teléfono móvil (ladrillo, ladrillo, de Moviline) cuando la gente miraba mal al que hablaba por teléfono móvil por la calle o en el autobús, y la primera en utilizar tanga, ¡de esto último o se parte de risa o se enfada conmigo!
Este carácter emprendedor le vino especialmente bien en lo profesional, empezó a trabajar en una tienda que se llamaba "Trilla", de complementos, en la plazuela de la Libertad, cuando yo iba a verla me ponía adornos de perritos en los cinturones con una máquina que tenían allí, luego se pasó a la inmobiliaria, donde le fue muy bien y se hizo una agenda de clientes que daba envidia, no se que le pasó con esa inmobiliaria pero les dió puerta y se fue con su agenda a otra, finalmente acabó de jefa en una oficina de MC en la calle Toledo de Madrid, terminando como Directora Territorial de la empresa de la que dependía (Terrena, o algo así se llamaba) y con acciones de la misma.
En esta época vivía en Madrid con nosotras, antes de casarse, un año más o menos, dormíamos las dos en mi habitación y ella me tenía preparada la comida cuando yo volvía de instituto, comíamos su novio (ahora marido) Javier, ella y yo. Luego se casó, el 24 de Marzo del 2001, la última de una oleada de bodas familiares, y se fueron a vivir a una casita muy pequeña pero muy mona en Madrid, cerca del metro Urgel (no me acuerdo del nombre de la calle), pero se les quedó pequeña rápido y se mudaron a otra ya grande en Antonio López, donde aún viven.
En su boda estuvo guapísima, con un vestido sencillo y muy elegante, para destacar la larga cola que lució su madre (mi tía Luci) en su boda. Esta boda no fue tan íntima como la de Lucía, fue una boda más "de las nuestras", con muchos invitados, desfile de vestidos, servilletas volteadas por el aire...
Entre unas cosas y otras, Javi y ella tuvieron un restaurante en Aravallona de Múgica, "El Hornillo", tipo bodega, como una cueva cavada en la piedra, de la que recuerdo sobre todo la morcilla de arroz, las patatas fritas (que tenían truco y estaban especialmente ricas) y la tarta de chocolate. Allí fueron a comer más de una vez los jugadores de la Unión Deportiva Salamanca. Por cierto, ¡a ver cuando repites una tarta de chocolate como esa!
Cuando uno habla de Concha tiene que hablar también de Ella, una rottweiller preciosa que Ute (una muy buena amiga de mis tíos) le regaló a mis tíos, sentían adoración mutua. Dormía con Concha, Concha le hacía la comida, la llevaba al veterinario, e íbamos a un campo que había cerca del rió, donde el Puente Romano, para que se echase unas carreras. Ella ya nos dejó, ¡qué cariño la teníamos!

Y ya toca hablar de Concha mamá, el 13 de Abril del 2002 nació su primer niño, Javier Peramato Valencia, ¡el niño más simpático que os podáis imaginar!, pero ya tocará hablar de él. Luego se quedó embarazada de Raúl, que nos dio un poco de susto porque se adelantó al nacer, el 23 de Septiembre del 2004, tuvo prisa y nació muy chiquito, pero luego es un bicho de mucho cuidado, ¡le tenéis que ver botando un balón de baloncesto! Como lo de los dos niños y tanta responsabilidad en la inmobiliaria se hacía complicado dejó lo segundo, y ahora está toda entregada a ellos.
Para mi Concha ha sido un ejemplo sobre todo de iniciativa, pero también de saberse tomar las cosas con mucho humor, porque (se me ha pasado decirlo) al lado de la empresaria-trabajadora estaba la bromista, siempre dispuesta a poner el punto gracioso en las reuniones familiares, montarle juegos a los niños y hacer que nos lo pasáramos bien.
Lo dicho: un beso enorme a mi prima Concha, a Javi padre, Javi niño y Raúl, y ¡a ver si nos vemos más! Porque desde que vivimos todos en Madrid al final nos vemos menos que cuando vivíamos una en Salamanca y nosotras en Madrid, y es que esta ciudad tiene que a todo el mundo quita mucho tiempo.
Besos y abrazos.
P.D. Si alguien tiene fotos en las que salga con Concha, por favor, enviádmelas, que como sufrí el ataque de un virus me quedé sin fotos y encima no encuentro el software para el escáner.