lunes, 29 de diciembre de 2008

PERDONAD EL ABANDONO

Os pido disculpas por tener el blog tan abandonado, pero la próxima semana tendré lista la nueva entrada.
Aprovecho para desearos a todos feliz navidad y feliz año 2009!!!
Besos y abrazos.

martes, 7 de octubre de 2008

Concha

Concha Valencia Sandoval, nacida el 28 de Octubre de 1967, es la segunda hija de mis tíos Luci y Jose, ahijada de mi madre. 
Me cuentan que Concha de jovencita era muy desgarbada y pasota, yo no la he recordado nunca así, más bien lo contrario, recuerdo sus trajes de chaqueta y sus bonitos vestidos de noche vieja y bodas varias, y tampoco tengo la sensación de que haya sido pasota, más bien la veo madera de jefa. 

En cuanto a lo primero, dice mi madre que un día participó en un desfile, se vio guapa, y se le quitó lo de desgarbada, a mi me dejó alguno de sus trajes para noche vieja (¿os acordáis de ese blanco y negro?), me enseñó a secarme el pelo con el difusor para que me quedase bonito, me dejó sus ampollas para que la cara no se notase cansada, participamos las dos en un desfile de peluquería de Lourdes Crego, en el que a mi me pusieron un moño casi más alto que yo... 

Concha podría haber protagonizado el anuncio de Actimel que sacaba una mujer vestida de ejecutiva, con una vida muy atareada que sale del trabajo, va a por los niños, luego con los niños en casa... y decía algo así como "tu ritmo de vida disminuye tus defensas", o cualquier anuncio con protagonista similar, porque yo lo que más recuerdo de Concha es cuando estaba trabajando de jefa en la inmobiliaria MC en Madrid, siempre muy atareada, primero embarazada de Javi, luego con Javi bebé, más tarde con Javi bebé y embarazada de Raúl, finalmente los dos niños pequeños... con todo el mogollón del trabajo, la guardería, etc. Ella no dejaba nada por hacer, hasta que finalmente dejó la inmobiliaria, y ahora se dedica a sus niños.

Cuando  yo era pequeña no parecía que Concha fuese a ir por ese camino (me refiero a la inmobiliaria), empezó magisterio, siempre le han gustado mucho los niños, daba clases particulares a niños, me acuerdo poco de eso pero alguna vez me llevó con ella, y aprendía braille y me enseñó a leer algunas cosas, aunque ya no recuerdo nada de nada. 

Concha siempre ha sido muy golosa. En la avenida Villamayor me llevaba a la nevera, donde metían la nocilla, y comíamos "bombones", que no eran otra cosa que cucharadas de nocilla fría, os podéis imaginar lo rico que estaba eso. Ya en la avenida de Mirat cocinábamos galgerías como empanada de jamón y queso y alguna que otra tarta. Se le da muy bien cocinar, como a casi toda mi familia (a mi no, soy de las pocas), pero ha tenido siempre una especie de fobia con el plátano (no podía ni tocarlo, no digamos comerlo).

Una anécdota que recuerdo, es que le hacía contarme la escena de "Alien, el octavo pasajero" en la que el bicho le sale de la tripa a Kane, no se de dónde me vino ese sadismo repentino ni la gracia que le encontraría, ni siquiera se como le podía preguntar yo por la escena si no había visto la peli, alguno de mis primos me la tuvo que contar, no vi la película hasta bastantes años después.

También recuerdo su cadena de música y sus discos de vinilo, toda una tecnología de la época, entre sus discos de Prince, Lionel Richie y Miguel Bosé estaban los mios de cuentos varios y Bom Bom Chip.

Es  muy emprendedora, fue la primera de nuestra familia en varias cosas: la primera en sacarse el carnet de conducir, la primera en comprarse un coche (el mítico peugeot granate ¿dónde está ahora?), la primera en utilizar teléfono móvil (ladrillo, ladrillo, de Moviline) cuando la gente miraba mal al que hablaba por teléfono móvil por la calle o en el autobús, y la primera en utilizar tanga, ¡de esto último o se parte de risa o se enfada conmigo!
Este carácter emprendedor le vino especialmente bien en lo profesional, empezó a trabajar en una tienda que se llamaba "Trilla", de complementos, en la plazuela de la Libertad, cuando yo iba a verla me ponía adornos de perritos en los cinturones con una máquina que tenían allí, luego se pasó a la inmobiliaria, donde le fue muy bien y se hizo una agenda de clientes que daba envidia, no se que le pasó con esa inmobiliaria pero les dió puerta y se fue con su agenda a otra, finalmente acabó de jefa en una oficina de MC en la calle Toledo de Madrid, terminando como Directora Territorial de la empresa de la que dependía (Terrena, o algo así se llamaba) y con acciones de la misma.

En esta época vivía en Madrid con nosotras, antes de casarse, un año más o menos, dormíamos las dos en mi habitación y ella me tenía preparada la comida cuando yo volvía de instituto, comíamos su novio (ahora marido) Javier, ella y yo. Luego se casó, el 24 de Marzo del 2001, la última de una oleada de bodas familiares, y se fueron a vivir a una casita muy pequeña pero muy mona en Madrid, cerca del metro Urgel (no me acuerdo del nombre de la calle), pero se les quedó pequeña rápido y se mudaron a otra ya grande en Antonio López, donde aún viven. 

En su boda estuvo guapísima, con un vestido sencillo y muy elegante, para destacar la larga cola que lució su madre (mi tía Luci) en su boda. Esta boda no fue tan íntima como la de Lucía, fue una boda más "de las nuestras", con muchos invitados, desfile de vestidos, servilletas volteadas por el aire...

Entre unas cosas y otras, Javi y ella tuvieron un restaurante en Aravallona de Múgica, "El Hornillo", tipo bodega, como una cueva cavada en la piedra, de la que recuerdo sobre todo la morcilla de arroz, las patatas fritas (que tenían truco y estaban especialmente ricas) y la tarta de chocolate. Allí fueron a comer más de una vez los jugadores de la Unión Deportiva Salamanca. Por cierto, ¡a ver cuando repites una tarta de chocolate como esa!

Cuando uno habla de Concha tiene que hablar también de Ella, una rottweiller preciosa que Ute (una muy buena amiga de mis tíos) le regaló a mis tíos, sentían adoración mutua. Dormía con Concha, Concha le hacía la comida, la llevaba al veterinario, e íbamos a un campo que había cerca del rió, donde el Puente Romano, para que se echase unas carreras. Ella ya nos dejó, ¡qué cariño la teníamos!
Y ya toca hablar de Concha mamá, el 13 de Abril del 2002 nació su primer niño, Javier Peramato Valencia, ¡el niño más simpático que os podáis imaginar!, pero ya tocará hablar de él. Luego se quedó embarazada de Raúl, que nos dio un poco de susto porque se adelantó al nacer, el 23 de Septiembre del 2004, tuvo prisa y nació muy chiquito, pero luego es un bicho de mucho cuidado, ¡le tenéis que ver botando un balón de baloncesto! Como lo de los dos niños y tanta responsabilidad en la inmobiliaria se hacía complicado dejó lo segundo, y ahora está toda entregada a ellos.

Para mi Concha ha sido un ejemplo sobre todo de iniciativa, pero también de saberse tomar las cosas con mucho humor, porque (se me ha pasado decirlo) al lado de la empresaria-trabajadora estaba la bromista, siempre dispuesta a poner el punto gracioso en las reuniones familiares, montarle juegos a los niños y hacer que nos lo pasáramos bien.

Lo dicho: un beso enorme a mi prima Concha, a Javi padre, Javi niño y Raúl, y ¡a ver si nos vemos más! Porque desde que vivimos todos en Madrid al final nos vemos menos que cuando vivíamos una en Salamanca y nosotras en Madrid, y es que esta ciudad tiene que a todo el mundo quita mucho tiempo. 
Besos y abrazos.

P.D. Si alguien tiene fotos en las que salga con Concha, por favor, enviádmelas, que como sufrí el ataque de un virus me quedé sin fotos y encima no encuentro el software para el escáner.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Edith


Hoy 6 de Agosto, en el día de su 27 cumpleaños, quiero presentaros a mi querida amiga Edith Piñeiro, hija de Edith y de Jose. Y de paso decirle que MUCHAS FELICIDADES.


Edith, como Sara, es amiga mía desde el instituto, llegamos a ir juntas a clase, pero la conocía desde que un día, cuando estábamos todos los alumnos esperando en la puerta del instituto a que nos la abrieran para salir al recreo, vi un chico que me pareció muy mono, así que comenté en alto "¿Quién es ese tío tan bueno?", y Edith, que estaba a mi lado, me contestó "es mi novio", jajaja, y así comenzó nuestra amistad.


Si Sara es la amiga tranquila y prudente, Edith es la alocada, extrovertida y muy sincera. Esto último es de destacar, porque a Edith muchas personas pueden considerarla "demasiado sincera", de esto que cuando va a decir algo poniendo cara de sinceridad te tapas los ojos con la mano esperando la bomba que pueda caer. Pero yo creo que está muy bien que haya personas así, porque además ella nunca dice las cosas para molestar (la maldad se la debió de dejar en el vientre de su madre) sino todo lo contrario, siempre para intentar solucionar algo.



Cuando yo la conocí, a pesar de que siempre ha sido muy guapa y además como una belleza muy suya, tenía muchos complejos y me las vi negra para conseguir que se pusiera camisetas cortas o que por lo menos le quedasen por las caderas, porque siempre las llevaba largas. Por fin no se que día se quitó esos malditos complejos y descubrió que su ombligo no estaba nada mal (todo lo contrario) y que a sus caderas no les pasaba nada, así que se paso a la moda de las camisetas cortas.






Esto es consecuencia de otro de los rasgos de Edith, que le da muchas vueltas a las cosas, pero que muuuchas vueltas, por lo que suele tardar en tomar decisiones. En esto ella hace algo que yo creo que muchos deberíamos de hacer, y es que cuando tiene un problema o no sabe que dirección tomar, se hace unas rondas de consulta, ella le pregunta a todo el mundo qué debería hacer, luego se toma su tiempo de reflexión, y de repente un día toma la decisión.


Algo así le ha hecho con su futuro laboral, la maldita pregunta que te hacen de pequeño "¿y tú que quieres ser de mayor?", Edith se ha tomado sus añitos para resolverla. Primero (desde que la conocí yo, de pequeña no se si quiso ser más cosas) quiso ser técnico de sonido, para trabajar con su mami en la radio, luego quiso ser animadora sociocultural, fue administrativa, quiso estudiar una carrera (lo que no sabemos es cuál en concreto), ser militar, dedicarse al baile (si hubiese existido Fama por entonces seguro que hubiese ido al casting, y seguro la hubiesen cogido) y yo no se cuantas cosas más. Hasta que hace algo más de un año llegó y me dijo "que quiero ser policia", así que se preparó las oposiciones para el cuerpo de policia nacional y las ha aprobado, en Febrero se nos va a Ávila. Y es que a Edith lo que le cuesta es ponerse con algo, pero cuando se le mete en serio en la cabeza hace lo que quiera.


Con Edith he pasado muy buenos ratos y muy divertidos. Recuerdo con cariño como el 11 de Agosto del año 1999 nos preparamos para ver un eclipse de sol, como estábamos en el año 1999 que si damos la vuelta a las tres ultimas cifras es el 666 y encima estaba próximo el cambio de milenio, algunos (muy rebuscados) decían que se iba a cambiar el mundo, Edith estas cosas se las suele creer un poco aunque no demasiado (por si acaso, a ella le gusta estar preparada), así que nos fuimos a uno de los puentes que enlazan el barrio con la casa del campo por encima de la M30 a ver el eclipse y a esperar que se acabase el mundo, con unas gafas especiales que nos consiguió su madre. A todo el que pasaba por el puente le dejábamos las gafas para que también lo viesen. Finalizado el evento, como el mundo no se había acabado, nos fuimos a celebrarlo al Chapandaz (antecedente inmediato del Scruffy).


Lo de estar preparada también es algo que destaca mucho de ella, que se hace listas para todo y todo lo organiza, cada vez que nos hemos ido juntas a Cadiz, porque su padre es de allí, ella prepara su lista de todo lo que hay que llevar, y también preparamos juntas las normas de convivencia, que no cuento aquí porque aunque muy divertidas solían ser un poco gamberras.


En Cádiz hemos pasado muy buenos momentos, en carnavales (disfrazadas de heavies, con cascabeles colgando), semana santa, algún veranito... A ver cuando me puedo ir de nuevo de vacaciones a disfrutar con ella de Cadiz.




Uno de los sucesos que más le marcó a Edith en los últimos años fue en el 2005, cuando descubrió que tenía un hermano de parte de padre, más pequeño que ella, Alex. ¡Qué ilusión le hizo aquello y a la vez que comeduras de cabeza!. Ese verano estuvimos los tres, Edith, Alex y yo, veraneando en Cádiz, conociéndose los dos y pasándolo en grande.


Por último destacar que, como he dicho, Edith siempre está pendiente de todo el mundo, intentando ayudar a todo el mundo, incluso durante mucho tiempo ayudaba en la parroquia del barrio a chicos discapacitados, por lo que muchas veces una de sus mayores preocupaciones es como hacer equilibrios con el tiempo para estar aquí y allí a la vez, con fulanito que necesita hablar y a la vez con citanito que también tiene un problema, y a la vez hacer todo lo que ella siempre tiene que hacer.




Hoy en día está muy tranquila, al menos el tema de "qué hacer con su vida profesional" lo ha solucionado, vive con su novio Miguel, con el que lleva 11 meses, y su gata Towanda (hija de su otra gata Mimi que ya se fue, las dos siamesas a las que quiere con locura) en su casa (o la de su madre, mejor dicho, que se encuentra viviendo en Sevilla), ya ha elaborado la lista de todo lo que se tiene que llevar a Ávila y se está haciendo el resto de planes.


Podría contar mucho más pero se me heca el tiempo encima (la oposición, como siempre), así que besos y abrazos a todos, en especial a Edith, Y QUE CUMPLA MUCHOS MÁS.


lunes, 14 de julio de 2008

Menuda Foto!!


Buscando una foto de Lucía que no encontraba dí con esta que me hizo mucha gracia. De izquierda a derecha: Rocio, Concha, el primo Miguel Angel (hijo pequeño de mi tio Julio), Marisol, yo, mi madre y Lucía. Jejejeje, que pintillas!! Lo primero, está claro que se llevaban los flequillos, ¡hasta yo tengo uno pequeño! Me hace gracia que sólo mi madre y Lucía muestran un poco de cuello, el resto si se descuidan se abrochan la barbilla. ¿Alguien sabe por qué estábamos tan serios? Mi prima Concha me va a matar, pero... ¿Alguien se atreve a sacarle algún parecido? Y Marisol en el fondo era una guardaespaldas encubierta que está recibiendo órdenes por el pinganillo, jejeje. Eso si, yo toy muy mona, jajajajaja. Besos a todos.




domingo, 6 de julio de 2008

Lucía



Mi prima Luci, Lucía Valencia Sandoval, nació el 9 de Octubre de 1966 en Salamanca, hija de mis tios Lucía y Jose, hermana mayor de Concha, Marisol, Rocio y Jose.


Lucía ha sido siempre la intelectual de la familia, siempre la recuerdo estudiando, primero para ella, ahora para sus alumnos. Estudió Biología, estuvo un tiempo intentando el BIR, época en la que se vino a Madrid con nosotras, y finalmente acabó como profesora de Ciencias Naturales en el Maestro Ávila de Salamanca.



Ya cuando yo era pequeña se le notaba que podía ser muy buena profesora, aunque por aquella época no lo tuviese previsto. Lo mejor que tiene como profe (lo se yo que a mi también me explicó muchas cosas) es que no necesita contarles cuentos a los niños para explicar las cosas, les explica lo que es y punto. Un día, yo tendría ¿9? años, le pregunté por qué había niños con sindrome de down (o algo parecido) y ella me explicó las trisomías, y aún hoy lo recuerdo. Muchas personas pensarían que era demasiado pequeña para entender cómo se puede tener un cromosoma extra, o para entender qué es eso del cromosoma, pero Lucía no, y es que los niños pueden entender todo, otra cosa es que haya adultos capaces de explicárselo para que lo entiendan.

También recuerdo especialmente su colección de bichos, de esos atravesados con alfileres, que a mi me resultaban muy curiosos. Como yo de pequeña quería ser cualquier cosa que tuviese que ver con los animales (bióloga, zoóloga, veterinaria...) todas esas cosas me fascinaban, y mi prima Luci me servía de apoyo, me regalaba libros (y no precisamente para niños) y me explicaba todas las dudas que me surgían.

Durante un año estuvo viviendo con nosotras en Madrid, durante este tiempo tuve la suerte de contar con una profesora particular, que me explicaba los problemas de matemáticas de forma que supiese bien qué era lo que estaba haciendo, me hacía todos los días la comida, intentando buscar fórmulas para que la niña comiese (ya he dicho en otras entradas que yo era un poco complicada con eso), por ejemplo cubría un plato de judías pintas con mozzarela, porque sabía que me gustaba mucho el queso, y así conseguía que comiera al menos algunas judías (esto conmigo era un gran éxito), también descubrí las sopas de sopinstant (aún la recuerdo sentada en el sofá con su taza de sopa), y que mi prima Lucía canta muy bien, aunque sólo se la oía cuando estaba haciendo algo por la casa (p.e. cocinar), no la he vuelto a oir.

Otra cosa que llama la atención de Lucía es que es muy original, especialmente vistiendo, le encantan las cosas con mucho color. Me acuerdo de sus medias de dibujos y colores, sus sombreros, toda clase de complementos, sus lentillas moradas... Es de las pocas novias que para el día de su boda no eligió un vestido blanco, sino uno lila claro con un chal verde y amarillo, ¡qué guapa estaba!
¡
Además siempre ha sido una mujer sentimental y romántica, profunda y preocupada, lo que hace que a veces se nos enfade, jajaja, pero se le pasa pronto, porque a ella el enfado le suele venir cuando no se consigue explicar o no la dejan explicarse (como analiza todo mucho).
Entre mis primas se puede decir que Lucía tiene algo de revolucionaria, porque en mi familia quitando mi madre que era "la tía moderna" por lo demás es bastante tradicional, y mi prima fue la primera (bueno, hasta ahora la única, hasta que me toque a mi) que se fue a vivir con su novio antes de casarse, luego se casó en una boda muy íntima por lo civil (eso sí, con todos en foto presentes), nos lo dijo de sorpresa para que no nos diese tiempo a organizar esas super bodas que a nosotros nos gustan tanto y toda la familia con prisas para preparar la celebración a posteriori del enlace, porque nadie quería ir a la celebración sin su mejor gala, que se lo digan a mi tía Luci que se negó a renunciar a uno de esos fantásticos trajes que ha lucido en todas las bodas de sus hijos. Así que de esta forma tan "Lucía" mi prima se casó con Javier Gómez, con ayuntamiento en vez de capilla, y Presuntos Implicados (su grupo favorito) en vez de Ave María.

Todavía recuerdo que, cuando yo le preguntaba que si no pensaba casarse y tener hijos, Lucía me contestaba que no, que ya había tenido bastante con cuatro hermanos. Afortunadamente luego cambió de opinión y el 20 de Enero del 2003 vino al mundo Gonzalo Valencia Gómez, con el apellido de mi prima primero como no podía ser de otra manera.



Para mi este estilo de mi prima Lucía siempre ha sido un ejemplo, porque me gusta su forma de ser distinta, su espíritu de independencia, su inteligencia, sus colores y su ternura.

Pues hasta aquí la entrada sobre ella, aunque espero que sus hermanos dejen en sus comentarios sus visiones, por ejemplo, alguno podía contar cómo la recuerdan de pequeños, porque yo ya la recuerdo crecida, jejeje. Muchos, muchos besos a todos, y uno muy grande para Lucía y Gonzalito.

viernes, 27 de junio de 2008

Papá

Arturo Martínez Ruiz, nacido el 10 de Octubre de 1938, en plena guerra civil, es mi padre. Casado con tres hijos, dos de su matrimonio (Arturo y Alfredo) y yo. Esta entrada la vengo retrasando como signo de protesta desde que empecé con este blog, un "me enfado y no respiro" versión on line. Pero algún día tenía que tocar, porque después de todo un padre es un padre, y hay cosas que no se pueden cambiar. Cuando yo nací mi padre me regaló una medalla con el símbolo de libra por un lado y por el otro las iniciales AMS, finalmente esas no fueron mis iniciales (cosas de mi madre), pero la medalla la llevo siempre al cuello.

Esta parte de mi vida normalmente le suena extraña a la gente, esto se manifiesta en dos actitudes: o no te sacan el tema o te preguntan más de lo normal por ello. Yo es que con el tema de la normalidad-anormalidad soy bastante escéptica, para mi la normalidad no pasa de ser una distribución estadística (la famosa campana de Gauss), y lo que determina que uno se quede fuera de la muestra es el número de desviaciones típicas respecto a la media que tomemos, como esto último es siempre una decisión personal del de turno tenemos un problema parecido al de "cuantos granos forman un montón". Como jurista yo normalmente adopto un parámetro para mi muy fiable: si una situación está regulada por el derecho muy rara no puede ser. Y como el tema de los hijos habidos fuera del matrimonio es más viejo que el propio Derecho (para bien o para mal siempre se ha regulado), llego a la conclusión que soy tan distinta como el resto de las personas.

Dicho esto me pongo con el tema.


Como todos sabéis mi padre nunca vivió con nosotras, pero eso no fue obstáculo para que jugase su propio papel en mi vida. Durante mi niñez mi padre venía con frecuencia a verme, para mi era un día especial, ya que me venía a buscar al cole, después de la clase de judo (que él pronunciaba tal cual judo y no "yudo") y nos íbamos a hacer cosas distintas a las de la rutina diaria. La que decidía lo que se hacía ese día normalmente era yo, como no, así que según fui creciendo el plan cambiaba. Al principio lo primero que hacíamos era pasar por el burguer king (más tarde me cambié a la pizza) de al lado del cole y me compraba un menú infantil, que luego nos sentábamos a tomar en un bar "de verdad". En muchas ocasiones, menú burguer o pizza en mano, íbamos a buscar a mi madre al trabajo y nos tomábamos algo los tres juntos hablando, sobre todo, de mi. Cuando fui creciendo y me empezaron a gustar Brad Pitt y Leonardo di Caprio el plan cambió, y entonces íbamos al cine a ver pelis como "Entrevista con un vampiro", jajajaja, la cantidad de pelis de estos dos que se tuvo que tragar por mi.


En otras ocasiones en vez de venir a buscarme al cole venía con más tiempo en fin de semana. Entonces el mejor plan que podíamos tener era irnos al campo, a mi padre siempre le ha encantado el campo, si no teníamos mucho tiempo nos íbamos a la casa de campo, pero no la parte que todo el mundo conoce, sino en su parte más profunda donde existe un auténtico bosque con sus especies de árboles, ardillas y pájaros, a mi padre le gustaba adivinar la especie de pájaro por sus cantos, nos dábamos una buena caminata disfrutando del paseo, mi padre con su garrota que llevaba siempre en el coche.


Cuando teníamos más tiempo entonces nos hacíamos una pequeña excursión, a algún bonito pueblo, y comíamos por allí y pasábamos la tarde entera. A mi me gustaba mucho ir en coche con mi padre, le decía que pusiera música "moderna" (ni yo se muy bien a que me refería con eso) porque él siempre iba con música clásica, y yo le decía que condujese hasta que viésemos un bonito campo donde pasear, la verdad es que yo supongo que él tenía muy claro donde íbamos pero para mi era como una pequeña aventura hacia algún paraje desconocido (jajaja, lo que hace la mentalidad de un niño).


También yo le insistía mucho para que me llevase a un museo "de ciencias naturales", porque yo de pequeña parecía que me iba a ir por ciencias y hacía esas peticiones algo raras para un niño, yo supongo me esperaba encontrar el típico museo de película con un esqueleto de diplodocus en el hall, nunca vi dicho esqueleto ni el de ningún otro, pero si que un día conseguí que fuesemos a uno en el que había un montón de mini experimentos científicos para niños que a mi me encantó, y fuimos también un montón de veces al zoo. Él me dijo en alguna ocasión del ir al Oceanografic de Valencia, pero esto al final no pudo ser, aunque todavía estoy con las ganas.


Mi padre es una persona muy inteligente y culta, con 57 o 58 años le dio por sacarse la carrera de Derecho, porque él había tenido siempre esa espinita de no haber estudiado, se la sacó (por supuesto) y ejerció durante un tiempo hasta su jubilación. Aunque sabía mucho de todo lo de enseñar hay que decir que no se le daba tan bien, por falta de paciencia supongo, recuerdo un día que me intentó enseñar a jugar al ajedrez y acabamos discutiendo. Tenía su carácter aunque yo no lo sufrí mucho, quizá porque no convivíamos, las pocas veces que se lo vi sacar fue cuando me intentaba enseñar algo (hay que decir que yo también soy muy cabezota como él). Discutir con él era complicado, porque tiene una gran capacidad de argumentación que a uno le cuesta seguir y rebatirle costaba bastante.

También tengo que destacar un peculiar sentido del humor, le gustaba hacerse el distraido, por ejemplo un día estábamos en el Decathlon para comprarme ropa para montar a caballo, mi madre y yo estábamos consultando al dependiente y mi padre (como si no fuese con nosotras) andaba perdido por la tienda, hasta que se acercó (el dependiente no sabía que estaba con nosotras) para preguntar que dónde estaba el caballo, eso si, muy serio, tan serio que el dependiente no se lo tomo a broma y le contestó muy educadamente que allí no tenían caballos mientras mi padre miraba la silla de montar como si tuviese que estar allí. Otro día volvió medio loco a un camarero porque en la carta ponían "croquetas de mi abuela" y mi padre, lógicamente, le pidió las croquetas de su abuela, el camarero le corregía, y entonces él lo repetía y que si tu abuela que si la mía se tiraron un buen rato, ¡es que mira que tomarle en serio!

De mi padre aprendí muchas cosas, sobre todo a argumentar, a no dar por sentadas las cosas evidentes, a ver las cosas desde muchas perspectivas. Era muy exigente, aunque este punto se vio bastante neutralizado por mi madre, para él sacar buenas notas no era un mérito, es que era lo menos que tenía que hacer, supongo que le hubiera gustado que fuese ingeniero o algo parecido, cuando me matriculé en la doble licenciatura me picaba diciendo que iba a entrar en la élite capitalista, jajaja, que cosas.

Cuando me regalaba cosas siempre eran útiles, no recuerdo que me regalase ningún juguete, pero sí una máquina de escribir eléctrica o un microscopio muy bueno.

Sus principales aficiones eran el ajedrez y el billar, también le gustaba pintar pájaros (bueno, yo sólo vi cuadros de pájaros, lo mismo también pintó otras cosas) y me pasó sus pinturas cuando yo comencé a pintar al óleo, también le gustaba, como ya he dicho, el campo, la música clásica y la zarzuela (muchas veces la cantaba y bastante bien).

Era muy guerrero, aunque no para todo, sí para algunas cosas, como en política (fue concejal del PSOE) y en el sindicato UGT (creo que llegó a denunciar a Nicolás Redondo), en la universidad volvía locos a los profesores con ciertas cuestiones, y cuando ejerció de abogado llegó a llamar a una jueza "inepta" (imaginaos el cabreo de la misma), en todas estas cuestiones seguramente llevaba la razón en el fondo, y también seguramente no la llevó en las formas.
Hace ya más de dos años que no hablo de él, no le he podido contar que he acabado la carrera, no fue a mis graduaciones, tampoco le he podido contar que estoy opositando, ni le he podido hablar de Ángel, entre otras cosas. No se la razón. Pero sí se por Arturo (mi hermano) que está bien, una preocupación menos. Diría que cuando vuelva a verle o a hablar con él le echaré la bronca del siglo, seguramente no sea así, porque uno cuando piensa mucho en lo que diría al final termina no diciéndolo. El otro día me dijo Maite (mi cuñada, la mujer de Arturo) que todo esto tiene algo muy positivo, y es que ha sido lo que me dio el empuje para llamar a Arturo, y conocerle a él, a Maite y a mi sobrino Sergio. Es la demostración de que todo lo malo tiene algo bueno.

Con esto ya me despido, aquí os dejo un poquito más de mi que espero que os guste, besos y abrazos a todos, y si por casualidad mi padre lee esto decirle que aquí sigo y que un beso muy grande.

Vaya polémica que tengo

Hola a todos. Hoy voy a hacer una excepción y esta entrada no va dedicada a nadie en concreto, simplemente desahogarme. Resulta que tengo un tema de la oposición que es "El control social como objeto de estudio de la criminología", en él se estudia, entre otras cosas, el papel que ocupa la familia como grupo de control social, vamos, que la familia nos socializa para que el día de mañana no nos volvamos unos delincuentes y unas malas personas.
Mi profesor de academia lo acaba de reformar, y entre los cambios me encuentro la siguiente definición de familia: la familia constituye un grupo mínimo fuertemente organizado, constituido por los cónyuges y los descendientes, que origina la existencia de dos tipos de relación, una conyugal y otra paternofilial (...) la figura del padre simboliza la autoridad que se
traslada al domino de las actividades económicas. El padre define el status familiar dentro de la sociedad. Por su parte, la madre es el elemento fundamental de las relaciones afectivas, y ostenta el mando educativo y disciplinario.
Así que resulta que de pronto no tengo familia, que disgusto, y por lo tanto no tengo control social de tipo familiar, por lo que es probable que acabe siendo un caco. Evidentemente protesté la definición por ser poco neutral y excluyente, no sólo deja fuera a las familias de padres no casados, divorciados y monoparentales, sino que además quedáis fuera primos y tíos (entre otros). Además le propuse una definición que me pareció más neutral: "la familia es el principal grupo de convivencia de la persona donde se desarrollan relaciones de afinidad (p.e. matrimonio, pareja de hecho...) y/o consanguineidad, por naturaleza o adopción".
Me ha rechazado la definición porque dice que la suya es la definición "cultural" de familia. Bueno, ya me quedo más tranquila, porque al menos tengo familia aunque seamos "aculturales".
Yo a lo mejor exagero, pero es que creo que no hay necesidad de hacer estas exclusiones, más aún cuando es para soltarlo ante un tribunal de un oposición, cuyos miembros son nombrados "a dedo", dada la actual composición del gobierno de signo socialista, no se yo si a cuenta de la tontería esta no te puedes ganar su enemistad.
Bueno, que digan lo que digan, tengo familia y la mejor del mundo, aunque el pedorro este amargado considere que no.
Besos y abrazos a todos.